El año pasado, con la promesa de difundir la música independiente, tanto nacional como internacional, surgió el Festival Nrmal. Más de 20 artistas que estarían alternando escenarios era la promesa de que nuestra ciudad, casi moribunda, reviviría.
Recuerdo que el año pasado cuando se me pidió hacer la reseña del evento, cerré diciendo que esperaba con muchas ansías el festival de este año, ya que sería la real prueba de fuego y comprobaría que se había mejorado tanto la logística, como la organización. Y así fue.
Este año se tuvo mucha más conciencia de los espacios y se instalaron tan sólo dos escenarios, a diferencia del pasado en que fueron tres. También se estuvieron repartiendo volantes con información sobre qué bandas, en qué escenario y horarios estarían tocando. A diferencia del año pasado que la gente no sabía muy bien para donde hacerse. Bien por eso.
El delay de 20 a 30 minutos de la edición pasada, en este no existió. Les aplaudo.
A grandes rasgos estas fueron algunas de las diferencias que vi con el Festival Nrmal 2010 y seamos justos, la comparación siempre es buena cuando se trata de retroalimentación y de aplaudir los logros llevados a cabo por el staff de Nrmal.
Ahora bien, la cita era el día sábado a partir de las 2 de la tarde y en el pasillo que nos encaminaba hacia la entrada a la Alianza Francesa se veía el mercadito organizado por los Toctoc, que incluía también una pequeña carpa en donde se estuvo mezclando en vivo. Empezando con el evento en sí, el banderazo inicial le correspondió a bandas locales y de la región noreste de nuestro país: Alexico; que presentó su nuevo material Acosador de Medianoche de la mano con la nueva netlabel: Melodías Belafonte. Husky; quiénes a mi parecer traen un sonido fresco, pero siendo sincera me pareció una banda más, Goma; empezó muy bien, incluso alcancé a escuchar conversaciones que lo comparaban un poco con Bob Dylan, aunque su cover tropicalizado de “Bad to the bone” fue terrible. Las primeras dos horas y media del festival concluyeron con dos bandas originarias de Torreón, Coahuila: primero Piyama Party, quienes compartieron escenario con Laiza (Uvilov, Celesta en la Cesta) dándole el toque femenino a la banda, que a mi parecer le sentó muy bien y prendieron a la gente, y a continuación en el Stage dos se presentó Pipe Llorens con su estilo desenfadado, usando pistas y bases de canciones como “Tropecé” de Zurdok (mucha gente cayó en el engaño y se acercaba al escenario sólo para confirmar si era o no la reunión de la banda que encabezó el movimiento de la “avanzada regia” a finales de los 90’s), también utilizó “Tu luz” de Azul Violeta, e incluso en su última canción se “robaron” el coro de una conocida rola del “mejor grupo de Monterrey”, dijo en tono burlón Pipe al referirse a Panda.
Le siguió Hypnomango, el chico promesa de la escena regiomontana, que agradó al público con sus guitarrazos y pudo presentar su primer EP; justo después empezó “El poeta del Barrio”, como muchos le han apodado a Juan Cirerol que venía acompañado por Martín del Prado Jr. y a mi sorpresa fue de las mejores cosas que tuvo el Nrmal, podría incluso compararlo con Johnny Cash en sus tiempos más decadentes pero con un poder lírico que muchos envidiarían.
En el escenario número uno; Gaby de Mentira Mentira preparaba su show y aunque no contó chistes como solía hacerlo en sus míticas presentaciones en el extinto Garage y en el MtyMx, esta vez mantuvo la compostura y no interactuó con el escenario de manera que pudiera comprometer alguna estructura (risas). La sueca Silje Nes tuvo muchos problemas con el audio en el escenario dos, al parecer el soundcheck a la carrera que hizo no fue suficiente y los espectadores dieron cuenta de ello, a pesar de eso gustó y pudieron disfrutar de su música tranquila para ver el caer de la tarde.
He de confesar que para el momento en que Yo! Linares empezó a tocar, me fui a comer puesto que era una jornada muy larga, pero los comentarios que recibí de ellos es un poco lo mismo de lo que ya había sido testigo, mucho estruendo y mucho poder por parte de los “yolis”.
Escenario dos: Bam Bam, uno de los pocos grupos mexicanos que han firmado con el sello Arts & Crafts, liderados por Mou, cabeza del netlabel “Nene Records” pudieron estrenar en vivo su nuevo sencillo: Ragatrón y pude ver que algunos de los asistentes ya lo coreaban.
Mientras en el escenario uno ya empezaba Lorelle Meets the Obsolete que traían toda su influencia noise, muy a lo Sonic Youth y con buena actitud… así fue como empezó la noche. Después le tocó el turno a Neon Walrus; para mí pasaron desapercibidos pero creo que no fueron del desagrado de los demás.
Los siguientes eran Bare Wires, directo de California y con sonido bastante agradable. (Ya para esa hora estaba sumamente cansada, denme chance) Seguidos por el proyecto francés de música electrónica MONDKOPF que ya tenían algo preparado para los que estaban entrados de copas.
Escenario uno: Las Robertas, también una de las cabezas del festival, su propuesta va a llegar este año hasta el Bonaroo y el SXSW, así que era un honor tener a talento tan joven en Monterrey. Mi canción favorita, la última; In Between Buses, inclusive el baterista se lanzó al público. ¡Bien!
Escenario dos: She’s a Tease: ¿¡La banda del momento!? Demasiado se ha hablado de estos regiomontanos, incluso en el documental del Festival Nrmal 2010 dedicó 5 minutos a ellos, ¿por qué? No tengo idea… un asunto mediático. Tocaron bien y punto. La gente se prendió, sí.
Y mi momento favorito de la noche Thee Oh Sees con su garage prendidón, y el slam más grande de todo el festival. Oigan, pero ¿se han detenido a pensar que cuando hacen slam no escuchan ni disfrutan realmente la música? Va por ahí mi regaño cuando tocó Thee Oh Sees.
Siguió: Chikita Violenta presentando las canciones de su tercer álbum, TR3ES, después lo prendidón de María y José y ya para no hacer el cuento largo (como si no lo hubiera hecho ya) el tribal de los 3ballMTY, y Los Macuanos y Frikstailers lograron lo que todos los demás no pudieron; sentir que habíamos salido de una fiesta que dignamente se cerró con broche de oro.
Ya por fin terminé, ahora bien, ¿cuál es la reflexión de este año? El alcance del festival, que ya se comprobó que es un éxito, debería de retomar la idea de hacerlo en un espacio más grande, como se rumoraba a principios de año. La idea de un cartel con artistas tan variados de la escena independiente también puede provocar un poco de dispersión dentro de los asistentes, así que las propuestas del próximo año tienen que ser al menos bajo un hilo conductor que pueda garantizar un buen show por parte de todas y cada una de las bandas/artistas que se presentarán. Y a propósito de toda esta crónica, quisiera que se hiciera una reflexión: lo independiente no tiene que estar peleado con lo conocido.
Sigo ansiosa por el festival 2012.
Por Nat Szendro
Fotos: Krlos Prieto















































