Un chiste recurrente con mis amigos es que me dicen que soy emo porque, entre otras cosas, siempre estoy escuchando canciones azotadas y lamentándome por diversas situaciones de la vida, y apoyan esta postura porque entre mis bandas favoritas se encuentra Bright Eyes.
El día de hoy en se anunció en diversos portales que esta banda estrenará disco en febrero; llevará por nombre The People´s Key, y saldrá al mercado en febrero del próximo año, incluso ya se presentó el tracklist. Sí, un nuevo disco de una banda, quizá no sea la “gran noticia”, pero para mí lo es.
Las canciones de Bright Eyes me gustan porque, cual adolescente desencantado de la vida, me identifico con ellas, sobretodo con aquellas de los primeros discos: la historia de amor y desamparo en “Lua”, la poesía de la cotidianeidad en “Poison Oak”, el optimismo y alegría de “First Day of my Life”, esto en el lado orgánico y acústico que fue I´m Wide Awake It´s Morning, y por lado electrónico de Digital Ash In a Digital Urn las letras tampoco demeritan. De hecho este es uno de los aspectos que más me han llamado la atención de la banda, su capacidad de cambiar su instrumentación, pero sin perder el alma en las canciones. Conor Oberst es el eje en torno al cual gira la banda, sin embargo el sonido de la banda es único, por eso proyectos como The Mistic Valley Band y Monsters of Folk se encuentran muy lejos del sonido de los ojos bonitos.
La canción de hoy es una de mis favoritas, quizá porque fue la primera que conocí de ellos, pero también por que en el momento que la escuché algo hizo clic en mi cabeza, es de esas canciones en que la voz, letras y música se unen como rompecabezas y dan como resultado una canción a la que no le sobra ni le falta nada.
Nos leemos el jueves
-Héctor Pérez



